Monday, November 06, 2006

Tarea 8 - Racionalidad ambiental

“La realización de las utopías dependerá
del grado de conciencia de los propios
movimientos sociales y de sus estrategias
de poder para subvertir y transformar
el orden social establecido”.
Leff

En lo personal, Leff es un autor que tiene aportes de gran importancia para las “ciencias” en general, ya que hace un cuestionamiento profundo sobre ellas y la manera en como se aborda la problemática ambiental. Considero trascendental el hecho de comenzar a develar que la “racionalidad dominante” nos esta metiendo en una dinámica de degradación ambiental que homogeniza una sola forma de ver el mundo, convirtiéndonos en palabras de Illich (s/f), en homos miserabilis, es decir, hombres con necesidades homogéneas que deben satisfacerse en el mercado capitalista. Es así como el sistema-mundo capitalista ha determinado una cierta racionalidad sobre la forma en como debemos relacionarnos con el ambiente, ocasionando que los recursos naturales sean vistos como inagotables, originando su explotación irracional de los mismos. Por tal motivo, es importante una “nueva racionalidad ambiental” derivada del “saber ambiental” que surge de una problemática social “como una nueva visión del mundo que transforma paradigmas del conocimiento teórico y saberes prácticos […] emerge una conciencia ecológica que vendría a completar y recomponer el mundo fragmentado y alineado” (Leff; 2004: 232, 242). Para Leff, este saber no es una retotalización del conocimiento a partir de la ínterdisciplina de los paradigmas de las ciencias, sino por el contrario es un saber que problematiza los paradigmas científicos y que genera un “haz” de saberes donde se enlazan diversas vías de sentido.

Así como el saber ambiental confronta, crítica y cuestiona al conocimiento científico y tecnológico -al ser éste legitimador de la racionalidad dominante- para buscar formas alternativas de un análisis más comprensivo e integrado, basado en una racionalidad ambiental. Esto a mi parecer implica deconstriur el modelo mismo de desarrollo y tomar conciencia que existen múltiples formas de desarrollo que no necesariamente tienen que ver con el crecimiento económico con base a la explotación de los recursos naturales o incluso que no necesariamente tiene que llamarse “desarrollo” como tal, porque finalmente lo que se debe buscar es una mejor calidad de vida, dependiendo claro esta de cómo se conciba ésta en cada contexto sociocultural. En este sentido, entra en juego la ecología política para abrir la interrogante sobre si el mundo “puede ser redefinido y reconstruido desde la perspectiva de múltiples prácticas culturales, ecológicas y sociales encarnadas en modelos y lugares locales” (Escobar; 1999:370).

Sin embargo, la concentración de poder económico en los países desarrollados ha impulsado sistemas de uso y abuso de los recursos ambientales, provocando su sobreexplotación, implementando y difundiendo tecnología sujeta a mantener las relaciones de poder, y que son ambientalmente negativas y que en la mayoría de las veces se aplican sin un proceso previo de investigación. Esto ha desencadenado una serie de problemas ambientales -como es el deterioro del suelo a causa de su sobreexplotación y la deforestación al ampliar la frontera agrícola- y sociales –como un mayor número de población que no tiene otra opción que explotar los recursos naturales para satisfacer sus necesidades básicas- y culturales al adoptar tecnología “moderna” ajena a su contexto lo que ocasiona rupturas con sus usos y costumbres. Ante esto Leff, “plantea necesaria la aplicación de conocimientos tradicionales para lograr un manejo forestal comunitario adecuado”, esto se puede lograr al optimizar y adecuar las formas de explotación ante la diversidad de ecosistemas que se presentan en las distintas regiones, siguiendo una forma de utilización del recurso que genere los satisfactores necesarios para el bienestar de la población.

Abre por lo tanto una nueva comprensión del mundo para no continuar con la racionalidad –irracional- dominante del sistema-mundo capitalista. Lo que se pretende es la construcción de un nuevo saber que funda una nueva racionalidad y orienta en la construcción de un mundo “sustentable, justo y democrático”. La democracia ambiental de acuerdo al planteamiento de Leff, se trata de una reconstitución de identidades políticas y reapropiación de la naturaleza así como el reconocimiento a la diferencia que puede existir. La justicia ambiental como la apertura a otra justicia, la de los derechos colectivos, “la del derecho de ser, de crear, de pensar, de producir, de vivir”. En lo referente a lo sustentable, estoy de acuerdo con que debe haber una deconstrucción y reconstrucción de muchos conceptos que la racionalidad dominante del sistema-mundo nos ha impuesto, por eso a mi manera de ver considero que es conveniente hacer notar que la sustentabilidad es tan solo un discurso, porque lo que ha hecho es un crecimiento económico para los países llamados desarrollados y cualquier contenido ecológico ha desaparecido. Por lo tanto, la sustentabilidad ecológica para Leff (2004), se trata de equidad integracional, es decir, de los derechos de acceso de usufructo de los bienes naturales y los servicios ambientales del planeta por diferentes grupos sociales. Es por eso que lo sustentable, justo y democrático van de la mano y no se pueden ver como aislados.

Desde esta perspectiva los movimientos sociales que han aparecido alrededor del mundo buscan una nueva racionalidad que permita la transformación del estado y del orden económico dominante, “son luchas de resistencia y re-existencia”, donde se parte de un desarrollo desde lo comunitario con la apropiación comunitaria de los recursos. Surgen en oposición a la economía global para que nazca la autonomía cultural de las comunidades y la autogestión de sus recursos ambientales, sentando las bases para un desarrollo endógeno sustentable (Leff; 2004). Esto es un parteaguas, en la manera en como a nivel local o regional se revaloriza, revindica las condiciones ecológicas y comunales, para realizar una re-configuración y re-existencia de las comunidades, al poner la racionalidad ecológica en las prácticas productivas de grupos campesinos e indígenas, fundadas en los potenciales ecológicos de cada región, así como en los valores culturales y las identidades de cada comunidad.

Otro aspecto que me parece importante en Leff, es la idea sobre los problemas ambientales que se homogenizan hacia una conciencia económica, por mencionar un ejemplo: el principio de quien contamina paga ¿Es una vía para la sustentabilidad?, pero ¿Quienes determinan el pago por contaminar? ó ¿Quiénes pueden realizarlo? esta claro que los países llamados desarrollados son quienes realizan una mayor contaminación y seguramente continuarán con sus prácticas de explotación irracional del ambiente hasta que no ocurra una catástrofe de la especie humana en palabras de Leff. Entonces, qué hacer para poder frenar la racionalidad dominante y que no ocurra una catástrofe, a mi parecer Leff, nos da dos opciones, una quizás más realizable que la otra pero que sin duda alguna ambas son inseparables, la primera tiene que ver con la ecología política para la deconstrucción de la noción “ideológico-científico-discursiva de la naturaleza […] donde los conocimientos y saberes resurgen, se configuran y se enraízan en territorios de vida y modos de producción”, la otra tiene que ver con la conciencia ecológica, pero no de manera aislada -como se ven la mayoría de los problemas ambientales- donde los problemas ambientales se reducen como un problema del individuo y no como colectivos, sino como una conciencia que se inscriba en una “política de la diferencia referida a los derechos del ser y a la invención de nuevas identidades atravesadas y constituidas en y por relaciones de poder en el saber” (Leff; 2004:281).

Sin embargo, la racionalidad dominante hace que la mayoría veamos al ambiente como objeto del cual podemos disponer sin considerar el daño que podamos causar. Ante esto es necesario considerar a la naturaleza como sujeto y ya no como objeto –con recursos inagotables-, y construirla como un “ente ético” lo que signifique la emancipación y “reapropiación del mundo, de la cultura, de las identidades, de la naturaleza”. Ferry (1997), plantea que se trata de la reivindicación de un derecho de los árboles y piedras –es decir de la naturaleza como tal-, por lo tanto se debe ceder el antiguo contrato social a un nuevo contrato natural. Es necesario y urgente un reencuentro con la naturaleza, ya que “al reencontrarnos de manera más conciente con nuestro origen, posiblemente podamos descubrir un camino para dirimir y aceptar nuestras diferencias culturales y para superar nuestras desigualdades naturales” (Toledo, 1997:25).

Ante toda las crisis (económica, política, social, cultural, ambiental etc.) de todo tipo que estamos viviendo actualmente en el mundo entero, si el despertar de la conciencia ambiental como lo plantea Leff, implica la construcción de una racionalidad ambiental que problematiza los paradigmas del conocimiento dominante y genera transformaciones la práctica de las diversas ciencias biológicas y sociales; entonces puede decirse que la crisis ambiental aparece no como una catástrofe ecológica, sino como efecto del pensamiento “con el que hemos construido y destruido el mundo globalizado y nuestros mundos de vida”. Es así, que la crisis ambiental es una crisis de pensamiento occidental, por lo que es en este momento que para Leff, surge la ecología política, para explorar con nueva luz las relaciones de poder en el saber que entreteje el mundo globalizado y los modos de vida de las personas.

Literatura citada:
- Ferry, L. (1997). Ecología Profunda. Cuba: Revista Caminos No. 05.
- Illich, Iván (s/f) Necesidades.
- Leff, Enrique (2004) Racionalidad ambiental: la reapropiación social de la naturaleza. México: Siglo XXI.
- Toledo, V. (1997). Modernidad y ecología: la nueva crisis planetaria, México: El Colegio de Michoacán

Monday, October 23, 2006

Sinergia
Considero que de cierta manera en el desarrollo histórico del sistema-mundo capitalista se ha dado una ‘evolución cultural’ porque se han realizado cambios en las sociedades (estructura social y sistema cultural) pero está evolución es planteada de diferente manera y no necesariamente tiene que ver con la idea de progreso, se da por lo tanto como resultados de la acumulación de experiencias que permiten la adaptación al ambiente por medio de la cultura lo que difiere de la selección natural.
Por otro lado, si se parte del hecho que el efecto de la cooperación humana es sinérgico y de que entre todos logramos mucho más que cada uno por su cuenta, entonces ¿Cómo hablar de sinergia cuando al interior de una comunidad o un grupo sociocultural existen diferentes intereses? Probablemente en este y muchos otros casos se diga de sinergia que puede ser positiva o negativa dependiendo del caso, a razón de esto, se puede decir que la sinergia puede tomar diferentes caminos que pueden llevar a destinos diferentes. ¿Cuál sería entonces la diferencia entre un grupo con sinergia y uno sin ella?, sin duda, para muchos evidenciar cual es la diferencia quizás sea complicando principalmente cuando el concepto mismo está lleno de misterios y trampas en las que podemos caer y señalar que un grupo tiene sinergia porque es unido, pero ¿Cómo establecer tal diferencia?, yo creo que el punto clave está en que si bien es cierto la sinergia no puede ser explicada ni analizada tomando cada una de sus partes por separado, entonces al analizar la suma de los conjuntos podríamos argumentar que hay un objetivo que se comparte dentro de un grupo “sinérgico”, como por ejemplo el Yunque con sus objetivos políticos muy diferentes a los del Ejercito Zapatista, aquí es donde se puede hablar de caminos diferentes en donde ambos buscan un interés compartido entre ellos para su beneficio común, pero acá entra lo moral al poner en tela de juicio ¿que es lo bueno para un grupo y que no lo es según quien?
Por otro lado, quizás la identidad sea otro factor determinante en la sinergia, el sentirse parte de, pero además formar parte de un grupo con sinergia hace que tengamos cierta autonomía en nuestras formas de actuar, pensar y ser, podríamos decir entonces que ésta surge cuando los elementos que componen el sistema están bien integrados entre sí. Entonces, en el caso del Pueblo Tsotsil se puede hablar de sinergia y de identidad como análogos, No lo sé de cierto, pero me salta a primera vista que si bien es cierto los tsotsiles tienen cierta identidad al sentirse y formar parte de un grupo sociocultural, no tienen sinergia ¿por qué? Pues, por la sencilla razón de que entre ellos “cada quien jala por su lado” haciendo difícil su unidad y cooperación para un beneficio común, además que el modelo de desarrollo actual ha permeado en muchos grupos socioculturales haciendo más difícil su reconocimiento como tales, porque finalmente como se ha comentado que han sido una invención por parte de los grupos de poder para identificar y controlarlos de una mejor manera. Finalmente considero que aun falta mucho por hacer y esclarecer el concepto de sinergia. Por tanto, es necesario tomar en consideración que para lograrla es importante caminar “codo a codo en la calle [para ser] mucho más que dos”.

Saturday, October 14, 2006

‘Sistema histórico’ en el lenguaje de Wallerstein. ¿Qué tipo de cosa es tal unidad?

La propuesta realizada por Wallerstein sobre la “unidad de análisis” –que señala que no debe ser otra que la del sistema-mundo considerando siempre en su totalidad- sin duda es una de las más interesantes y al mismo tiempo la más discutida metodológicamente. De acuerdo con el planteamiento de Wallerstein significa que según este análisis de los sistemas-mundo es un error metodológico, considerar como nuestro marco de análisis global al Estado-Nación, como un espacio delimitado donde surge el problema que estudiamos, “espacio nacional que bajo los nombres de la `sociedad´, la `formación social´ considerada, o `la estructura social´ de referencia, limita siempre nuestros horizontes epistemológicos de explicación a esas exclusivas coordenadas y procesos nacionales específicos de México, Argentina…” (Wallerstein; 2005:18). En este sentido, se pierde de vista de las dinámicas globales que acontecen alrededor de un hecho social; como por ejemplo, si se quiere explicar el movimiento de Independencia de México de manera aislada caeríamos en un error metodológico si no se tomara en cuenta las distintas dinámicas mundiales que acontecieron al mismo tiempo en otros países de América Latina que obedecían a una reorganización geopolítica a nivel mundial.
Entonces, Wallerstein (2005) reivindica una adecuada explicación científica de la unidad global que es el sistema-mundo capitalista en su totalidad, así como también las dinámicas globales supranacionales que siempre determinan e influencian de manera determinante los procesos sociales acontecidos en cualquier parte del mundo. Una vez señalada la unidad de análisis, seguramente a muchos nos urgen dudas sobre cuál es la unidad de análisis adecuada para nuestras investigaciones.
Es así que existen regiones que comparten ciertas características socioculturales dentro de determinado territorio, pero esto nos significa que fuera de ese territorio no se encuentren tsotsiles o tseltales, ya que debido a las dinámicas globales impuestas por el sistema capitalista ahora podemos encontrar tsotsiles en diferentes partes del mundo y lo importante acá es determinar ¿hasta que punto el sistema-mundo capitalista ha permeado en los modos de vida de las comunidades tsotsiles o tseltales? y en este sentido poder establecer una unidad de análisis más integral, que incorpore aspectos como la cultura, dinámicas socioeconómicas y el territorio -no como un delimitador geográfico sino más como un todo para el análisis global-, porque finalmente ¿para qué se define quienes son o no parte de una cultura? Y lo más importante ¿para qué se realiza esta caracterización? Quizás muchos dirán que están hechas para poder identificarlos y por lo tanto poder establecer formas de dominación “más adecuadas” otros más pueden argumentar que su caracterización es importante para ayudarnos a comprender de una mejor manera la forma en que interaccionan con las demás culturas.
En este sentido la unidad de análisis para mi proyecto de tesis son las instituciones de educación superior con enfoque intercultural, en los Altos de Chiapas y en Oxolotlán, Tabasco. Con lo cual puedo argumentar que con el surgimiento de las Universidades con enfoque intercultural se ha pretendido establecer una forma diferente de educación para las diferentes culturas, es así como este nuevo paradigma en educación busca –entre otras cosas- que se respeten las diferencias culturales y que las interrelaciones culturales se establezcan sin relaciones de poder en una fusión de horizontes a través de un diálogo autentico. Por lo tanto, con la propuesta de investigación intento comprender y analizar en qué sentido hay una congruencia con los planteamientos teóricos de la interculturalidad y la práctica concreta, por el momento considero que la mejor forma para poder aproximarme a dicho problema es a través de la etnografía en el aula. Sin duda alguna la globalización ha dinamizado la forma en que nos relacionamos con las demás culturas originado por el sistema-mundo capitalista, por lo cual es necesario y urgente desenmascarar las formas de dominación de una cultura sobre otra y buscar nuevas formas de aprendizaje mutuo y enriquecedor que le den sentido y significado a nuestras vidas cotidianas.

Literatura citada:
Wallerstein, I. (2004). Análisis del sistema-mundo. Siglo XXI.
Wallerstein, I. (2005). La crisis estructural del capitalismo. CIDECI

Saturday, September 30, 2006

“(Vivimos) ahora en un momento histórico
que es importante: es el momento de la época
de transición del sistema-mundo actual hacia
otro nuevo sistema histórico. En un periodo como este,
todos nosotros tenemos el deber de ayudar a
esclarecer cuales son las alternativas posibles y deseables…”

Wallerstein (2004)

Teoría social y cultural
Los cambios que se han dando en la actualidad con la globalización ha dinamizado la forma en que se relacionan las culturas, haciendo que se pongan en evidencia una manera diferente de interaccionar entre si, ocasionando modificaciones en su vida cotidiana y en muchas circunstancias adoptando una american way of life donde se implantan patrones de comportamiento. Sin embargo, para poder comprender los cambios socioculturales tenemos que comprender la parte historicista de cómo se han dado las relaciones entre las naciones lo que Wallerstein (2004) llama países del centro quienes son muy ricos junto a las pequeña zona intermedia de países y que detenta una moderada riqueza -la semiperiferia- al lado una gran periferia pobre y explotada, que incluye la inmensa mayoría de naciones del mundo que en su conjunto soporta tanto a la semiperiferia como al centro del mismo sistema capitalista. Vale la pena preguntarnos ¿somos victimas o cómplices del capitalismo? Considero que modelo actual ha hecho que nos metamos en un proceso de enajenación sin darnos “chance” de ver si es lo que realmente queremos, en este sentido considero que colocarnos como víctimas o cómplices del capitalismo o desarrollo, no nos ayudara a asumir una conciencia crítica que nos permita desmarcarnos del mismo modelo y no solo analizar un problema desde un punto de vista en particular, ya que esto puede hacernos perder de vista las dinámicas globales que se han establecido.
En este sentido, se abre un eje de reflexión epistemológica crítica respecto de que nuestros modos habituales de aprender las realidades sociales que investigamos, se encuentran configuradas en la misma estructura de los saberes construidos por la propia modernidad capitalista. Wallerstein (2004) indica que aparece una crítica de las ciencias sociales actuales de la estructura de los saberes hoy dominantes en el animo de mostrar sus limites epistemológicos y de impulsar unas nuevas “ciencias sociales-históricas”, radicalmente nuevas y profundamente unidisciplinarias.
Por lo tanto también es importante preguntarnos ante el planteamiento de ¿Cuál debe ser la unidad de análisis que debemos utilizar como el marco general de todos nuestros análisis? Wallerstein (2004) afirma que la unidad de no debe ser otra que la del sistema-mundo considerando siempre en su totalidad; es decir, que según éste análisis es un error metodológico importante, considerar como nuestro marco de análisis global el espacio nacional en que se ha desplegado el problema que estudiamos, haciendo que se limiten nuestros horizontes epistemológicos de explicación, proponiendo un nuevo modelo teórico para la caracterización global y para la explicación comprehensiva y crítica de las distintas realidades.
Es así de acuerdo con Wallerstein (2004) tenemos que realizar una crítica radical frente a las posiciones de la inter, multi, pluri otransdiciplina, porque lejos de convalidar y apoyar todas esas falsas alternativas a la crisis que hoy viven las ciencias sociales actuales, la perspectiva del análisis de los sistemas-mundo va, en cambio a demostrar el carácter profundamente limitado y superficial de las mismas, que al no atacar a la verdadera raíz de esta crisis. De acuerdo con Rojas (2005) Wallerstein, considera que la verdadera raíz de esta crisis hoy en curso de las ciencias sociales actuales, se encuentran en el hecho mismo de haber “fragmentado y parcelado” el estudio de lo social y humano en distintas disciplinas, y cada una con su objeto de estudio, teorías y conceptos específicos, metodologías y técnicas de investigación particulares y exclusivas. Proponiendo en cambio una unidisciplinariedad y por tanto la edificación de unas nuevas y unitarias “ciencias sociales-históricas”.
Con este planteamiento no se puede realizar una comprensión de un entorno sociocultural sin antes no tener un enfoque hermenéutico que nos permita entender de manera más completa comprender la manera en que se establecen las interrelaciones. Haciendo surgir una nueva forma de ver el mundo –la unidisciplinariedad- o las llamadas “nuevas izquierdas” que se vinculan a los nuevos movimientos sociales y a los nuevos actores protagonistas de la protesta y de la lucha social en general, articulado proyecto de verdadera y radical transformación social global, entonces ¿Cómo podemos ubicar a las personas, ‘sin poder’ como actores que también contribuyen a esa realidad social que nombramos ‘globalización’?, en principio es importante comenzar a tener presente a los actores que deben ser tomados en cuenta a la hora de decidir los destinos generales de nuestro planeta que se oponen radicalmente a las formas de dominación establecidas -el modelo económico neoliberal- y que estas resistencias operan en contracorriente y es en esta contracorriente es donde surgen propuestas para comprender que el modelo operante no es el único –y que esta en crisis- sino que hay distintas formas para poder establecer mecanismos que permitan un mejoramiento en su vida cotidiana.

Literatura citada
Wallerstein (2004). Análisis del sistema-mundo. Siglo XXI.
Wallerstein (2005). La crisis estructural del capitalismo. CIDECI

Saturday, September 23, 2006

La antropología y el internet y algo más

Si bien es cierto, la persona es un ser autónomo con su propia identidad y cultura, pero ésta formación cultural y social no se da de una manera aislada de los demás sino que se va construyendo en la interacción sociocultural, es decir, el sujeto no esta al margen de una sociedad y de una cultura, sino que se da un desarrollo personal en interacción con ellas. entonces ¿Qué es que le motiva a la persona seguir como ser social? Una de las razones por las cuales la persona se construye socialmente -y no de manera individual- es el reconocerse e identificarse dentro de una cosmovisión propia, de esta manera se pueden concebir distintos social y culturalmente de los demás, al tener definida su identidad cultural. Por ejemplo que es lo que pasaría si “sacamos” a un sujeto de su contextos sociocultural, en primera no podemos dejar de ver que pertenece a una cultura especifica y que por lo tanto es portador de la misma, sin embargo, tampoco podemos dejar de lado que la identidad que se formo alrededor de él es en interacción con lo sujetos de su cultura, por lo tanto no podemos pensar en lo individual sin antes pensar en lo colectivo o social. Lo que se hace de manera particular sobre las culturas es dejar de ver las particularidades de cada contexto y más bien se busca la homogenización de una identidad que el orden Estatal impone, ocasionando rupturas culturales.
En este sentido el modelo economicista planteado por Adam Smith ha jugado un papel determinante sobre las sociedades al considerar que para que “las naciones” logren un desarrollo es necesario estar dentro de una economía de mercado, sin embargo este modelo ha tenido sus implicaciones en la actualidad, al promover un desarrollo más individualista y se ha dejado de lado lo colectivo, es decir, las reglas de mercado ya están puestas sobre la mesa y ahora de qué manera se puede pensar de otra manera que no sea la economicista e individualista, sin duda alguna, la sociedad es dinámica y en ésta ha originado que se creen propuestas que tengan que ver más con lo colectivo y de acuerdo con Freire, con la llegada de Internet surgió una nueva forma de colaboración “aparentemente” altruista y sin precedentes por su escala, la producción de software libre y de código abierto. Sin duda alguna, esto es originado por mantener una posición franca al modelo económico actual, al plantearse “otra” forma diferente de ver al mundo ya no desde el punto de vista economicista, sin un beneficio a perseguir que no sea el de proporcionar a los demás algo de su interés. En este sentido, ¿Qué de la antropología?, en la actualidad debe estar alerta para comprender la acción colectiva es resultado de los cambios que se han hecho desde la realidad del sujeto y ahora aparece con voluntad de forjar su propia realidad desde su propia cotidianidad y que sobre todo está teniendo consecuencias impredecibles y muy diferentes a la lógica del mercado neoliberal.

Friday, September 15, 2006

Jacorzynski escribe :
"La existencia de las comunidades y personalidades "múltiples" no sólo borra las fronteras fijas entre las culturas, sino vuelve todo el concepto tradicional de cultura algo obsoleto" (pág. 78)
Si el concepto tradicional de cultura queda obsoleto (?), ¿qué de la 'etnografía' como producto de la investigación antropológica? ¿Qué es la etnografía en el Siglo XXI? Describe lo que podría ser su relevancia para las ciencias sociales en la sociedad actual, y cuales serían los métodos para generarla.

Actualmente el proceso de globalización ha intensificado las relaciones entre las culturas evidenciando las diferencias entre ellas y una la cultura dominante, lo que genera situaciones de incomunicación e incomprensión. De esta manera, considero que la etnografía de investigación antropológica no debe quedarse con la concepción arcaica de acercarse al “otro” para describir lo diferente y establecer relación de sujeto-objeto de estudio. En la metáfora del viajero usada inconcientemente por el antropólogo aparece la relación entre el “salvaje” y el “antropólogo”, no es una conjunción sino una implicación: si el salvaje existe, entonces el antropólogo debe ponerse a trabajar (Jacorzynski; 2004:74).

Es así como se puede mencionar que actualmente es necesario dejar de lado esa antigua concepción y más bien estar abiertos y con una vigilancia epistemológica sobre lo que sucede alrededor; es por eso que la etnografía en el siglo XXI, se encuentra ante el reto de comprender y descifrar las distintas formas en que se dan las expresiones socioculturales de una sociedad, es así como el papel del antropólogo o del científico social es comprometerse y mostrar una disposición de buscar otro tipo de relación ya no con el objeto de estudio inerte sino con un sujeto de estudio dinámico. Es así como el “método de lo métodos” en palabras de Jacorzynski (2004), la observación participante no necesita realizarse con el fin de estudiar la aldea, sino como expresó bien Geerz, estudiar en la aldea […] el observador puede participar en la vida de los hospitales, laboratorios y los barrios urbanos sin que deje de ser observador. Por lo tanto comprensión como explicación exige una participación del etnógrafo en la vida de los otros (Jacorzynski; 2004:148). En este sentido, considero que no esto podría ser de mucha relevancia para la sociedad en la medida que se pueda comprender e interpretar desde otro enfoque distinto donde ya no solamente se encuentren detrás los beneficios del investigador sino más bien se busque una retroalimentación con las demás culturas, este es un proceso no que es fácil pero tampoco irrealizable. Queda pues por sentado que no es necesario cambiar los métodos o el método para la recolección de los datos, sino más bien basta con cambiar la perspectiva –como ya se mencionó- de la investigación de sujeto-objeto a sujeto-sujeto y de comprender los distintos aspectos locales y globales que pueden incidir sobre una cultura , en entender lo complejo de las realidades para no quedarse en la superficialidad y de esta manera lograr profundizar en la comprensión de la actuación mismas.

Sergio Navarro

Wednesday, September 13, 2006

Estado de la antropología como ciencia y el papel del antropólogo
como profesional en la sociedad. _________________________________________________________________________

Sin duda alguna la antropología ha tenido un papel importante para tratar de entender la diversidad cultural existente en un contexto determinado, con lo cual se han generado diversas formas de acercarse al conocimiento. Asimismo considero que la antropología como ciencia ha estado en una constate lucha contra “otra” forma de construir el conocimiento o de hacer ciencia donde el objetivo es explicar y en muchas ocasiones se generalizan teorías causando la incomprensión de las distintas realidades socioculturales; en este sentido, siento que la antropología se encuentra en este momento ante retos importantes dentro de una sociedad globalizada y en constantes cambios sociales y culturales, es así como el reto radica en comprender los distintos aspectos locales y globales que pueden incidir en un hecho social, en entender lo complejo de las realidades para no quedarse en la superficialidad y de esta manera lograr profundizar en la comprensión de la actuación de las sociedades.
En este sentido, el quehacer del antropólogo en la sociedad debe tener presente que las distintas realidades socioculturales atraviesan por distintos hechos que pueden incidir directamente en su actuar, por lo tanto es necesario tener en cuenta, el contexto histórico y social en el cual se desarrolla el hecho social y de esta manera logar una mejor compresión de esa realidad; es decir, meterse a la subjetividad para comprender los múltiples significados que se puede tener un contexto, sin abandonar la objetividad de la investigación.

Sergio Navarro